viernes, 13 de febrero de 2015

Material de principios del siglo XX


 
SILBATO DE POLICÍA: El sistema tradicional de atraer la atención de los ciudadanos, ya sea para abrirse paso, para indicar la urgencia o para realizar indicaciones, así como para perseguir delincuentes entre la multitud, la importancia de la pieza expuesta radica en su antigüedad, ya que se trata de un silbato de principios del siglo pasado.
 
LEY DE POLICÍA DE LOS FERROCARRILES DE 1899: Precursora de la actual Brigada Móvil, en 1899 se crearía la llamada Policía de Ferrocarriles, encargada de la custodia de medios ferroviarios, con el fin de controlar desplazamientos de población y control de rutas y mercancías.
 
 
 
REGLAMENTO DE LA POLICÍA DE 1905: Se trata del original del Real Decreto del 23 de marzo de 1905 que crea la nueva Sección de Servicios Especiales, uniéndose al Cuerpo de Seguridad y al de Vigilancia. Esta nueva rama se creó para enfrentarse a los crecientes atentados terroristas anarquistas, y el presente documento incluye el Reglamento de la Policía Gubernativa, que se publica por Real Orden de la Presidencia del Consejo de Ministros el 18 de mayo de 1905. Esta fue una época de gran especialización en la historia policial española, y de esta época data la creación de la primera Escuela de Policía.
 
PAREJA DE AGENTES DEL ESCUADRÓN DE CABALLERÍA DEL CUERPO DE SEGURIDAD: El diorama muestra a una pareja de agentes del Escuadrón de Caballería del Cuerpo de Seguridad, vistiendo el uniforme azul de 1877, y armados con carabinas. La carabina es una versión más reducida del rifle, diseñada para ser más manejable a costa de perder una parte de su alcance. Fue diseñada para portarse a caballo, y posteriormente se utilizaría por unidades especiales como los paracaidistas. Su lógica evolución fue el subfusil, que actualmente se utiliza en determinados servicios y unidades operativas policiales, como el GEO y los GOES.
 
 
 
GRILLETES: Desde que las fuerzas del orden practicaron sus primeras detenciones, rápidamente se hizo patente la necesidad de poder mantener inmovilizados a los detenidos, a fin de evitar sus posibles intentos de fuga y resistencia. Las primeras cuerdas fueron rápidamente sustituidas por cadenas de argollas de gran tamaño, que no obstante resultaban poco prácticas para el desplazamiento del preso de un destino a otro (de la dependencia al juzgado, por ejemplo), por lo que hubo de buscar otro medio de inmovilización resistente y que al mismo tiempo pudiera ser portado por los policías. De ese modo, en el siglo XIX se popularizó en las policías del mundo el uso de grilletes, que todavía se usa en la actualidad. El modelo expuesto pertenece, como el silbato, a principios del siglo pasado, y fue utilizado posteriormente hasta tiempos de la Dictadura Franquista. La llegada de la democracia en España introdujo el uso de nuevos modelos de grilletes, cambiándose también a la tradicional llave universal que actualmente siguen en servicio.
 
BASTÓN DE MANDO DEL COMISARIO GENERAL ENRIQUE MAQUEDA DEL CASTILLO Y FOTOGRAFÍA DEL MISMO CON SU MAJESTAD ALFONSO XIII: Tradicionalmente, el bastón de mando ha sido la representación del poder y la autoridad tanto civil como militar, portándose tanto por alcaldes como por jefes de la institución castrense y, por derivado de la misma, policial. El que aquí se expone es el del Comisario General don Enrique Maqueda del Castillo, quien estuvo al cargo primeramente de la Primera Sección de Investigación General, y estuvo al mando de la policía tanto con la monarquía de Alfonso XIII como con la República, así como en los primeros años de la Dictadura Franquista, lo que da una idea de la gran profesionalidad del referido jefe, quien además fue en reiteradas ocasiones felicitado públicamente por sus subalternos, compañeros y jefes. La imagen que se encuentra en la misma vitrina es una fotografía original del Comisario General con Su Majestad Alfonso XIII, reportándole novedades sobre investigaciones de la época.
 
 
 
DICCIONARIO DE POLICÍA: Fechado y publicado en 1923, se editó con el fin de auxiliar a los representantes de la ley en el ejercicio de sus funciones. Así, no sólo incluye términos policiales, sino también una referencia del Código Penal, de tal modo que se permita a los agentes identificar las conductas delictivas en el momento de la detención de los posibles criminales.
 

jueves, 12 de febrero de 2015

Uniformología del siglo XIX y principios del XX


LÁMINAS UNIFORMOLÓGICAS
 
-Guardia de Seguridad, 1898: Portando en su cabeza una prenda de corte similar al tradicional ros, en el que se distingue su numeral, este agente va equipado con una pistola y un sable. Con anterioridad a finales del Directorio de Primo de Rivera, los agentes hacían uso de sus sables para disolver manifestaciones y algaradas, golpeando con la parte plana del mismo, lo que obligaba a un control excepcional de su uso, pues cualquier error generaba grandes cortes que sangraban con profusión. En enero de 1898, ante un motín de trabajadoras del Puerto de Santander, el mando policial se negó a utilizar la violencia, convenciendo con la palabra a las trabajadoras para que se disolvieran. En honor a tan  loable y meritoria conducta, surgió la siguiente copla popular:
"Pues ahora, en lo sucesivo, cuando un motín se arme,
y los agentes del orden acudan a sofocarle,
en vez de llevar al cinto sus revólveres y sus sables,
cada uno de los agentes lleve su púlpito portátil,
y cambien el uniforme por el hábito de fraile."
 
 
 
-Guardia de Seguridad con capote de invierno, 1898: Al igual que en la anterior lámina, el agente porta las mismas armas, con un correaje que ata su pistola al cuello, a fin de que no pueda perderla en una persecución o en un forcejeo. El pesado capote le protege del frío, y el cuello le oculta parcialmente el rostro con el mismo fin. En el año de 1898 la Sociedad Vascongada de Amigos del País colaboraría en la creación de una escuela privada a fin de ayudar a la formación de los agentes de policía, siendo el precedente de la enseñanza policial española.
 
 
 
-Cabo del Cuerpo de Seguridad con uniforme de verano, 1902: Portando el tradicional uniforme de cuello cerrado, con los galones de cabo en las mangas, obsérvese que no lleva ceñidor por encima de la guerrera, hecho que se ha heredado en el uniforme de Gran Gala del actual Cuerpo Nacional de Policía. Los colores claros son los tradicionales de la ropa de verano, mientras que los oscuros son los clásicos de la uniformidad de invierno. Sobre la cabeza ha sustituido el ros por una gorra de plato.
 

 
-Guardia de Seguridad, 1908: El uniforme incluye una guerrera de cuello cerrado, sin ceñidor externo, estando armado con pistola y sable. El agente corona la uniformidad con un casco, que en el uniforme de verano se sustituía por una gorra de plato. En el mismo puede leerse las letras CS (Cuerpo de Seguridad), con el escudo y el numeral. En el año 1908 se publicaría una Orden General Policial, de obligada lectura para todos los agentes, y la ley de 27 de febrero del mismo año estableció un sistema de oposiciones para entrar a formar parte del Cuerpo de Seguridad.
 
 

  
-Guardia de Seguridad en uniforme de verano, 1911: El uniforme de verano incluye tradicionalmente colores claros, en especial en las guerreras, mientras que en algunos casos el color del pantalón es el mismo que el del uniforme de invierno, más oscuro. Como los uniformes veraniegos son más ceñidos y de tela más fina y ligera, ello permite colocar un cinturón por encima de la guerrera, lo que con los capotes y pesados abrigos invernales es mucho más molesto. Sobre la cabeza porta la clásica gorra de plato.

 
 
-Guardias de Seguridad con uniforme de verano, 1911: Al igual que en la imagen anterior, estos agentes del Cuerpo de Seguridad visten la uniformidad de verano, pero en esta ocasión portan sendas armas largas en lugar de pistola y sable. Puede observarse que mientras uno de ellos realiza un registro a un posible delincuente, el otro le cubre en actitud de guardia, observando cuidadosamente tanto la actitud del sospechoso como el entorno.

 
 
-Guardia de Seguridad con uniforme de verano, 1917: En el caso de este agente del Cuerpo de Seguridad, puede comprobarse como el uniforme de verano apenas ha cambiado desde 1911. Así, porta ceñidor para la pistola y el sable, y la guerrera es de color claro, con puños rojos. La principal diferencia es la prenda de cabeza, que ha sustituido la tradicional gorra de plato por un casco, sobre el que se observan las siglas del Cuerpo de Seguridad, con el escudo en medio. Esta misma composición también decora la hebilla del ceñidor.

 
 
-Guardia de Seguridad, 1920: El modelo de la imagen destaca en especial por la introducción del nuevo modelo de prenda de cabeza, un casco que, si bien copiaba el aspecto exterior del anterior, mejoraba en algunas condiciones, como en su mayor comodidad al portarlo. El resto de la uniformidad de invierno conserva el mismo aspecto que en el anterior modelo de uniforme.
 

 
-Guardia de Seguridad, ciclista, 1925: Aunque este agente del Cuerpo de Seguridad viste el uniforme de 1925, esta imagen podría corresponder perfectamente a un agente de la República, debido a que la introducción de este uniforme se mantuvo hasta la llegada de la dictadura franquista. A ello debe añadirse el uso de la bicicleta como medio de transporte, un concepto moderno de su uso para la época, pero inevitable para su utilización en entornos urbanos, junto con motocicletas y coches.
 

 
-Guardia de Seguridad, uniforme de verano, caballería, 1925: Tradicionalmente, el caballo ha sido el medio de transporte para las fuerzas militares. Por ello, era inevitable que las fuerzas policiales también heredaran su uso como medio de desplazamiento para lograr rapidez. Aunque la mayor parte de las patrullas se realizaban a pie, existían fuerzas montadas que complementaban las rondas, y que además reaccionaban contra amenazas que pudieran superar a una simple patrulla. En el caso del agente de primera, puede observarse el distintivo de rango en la manga.

 
 
-Cabo del Cuerpo de Seguridad, uniforme de verano, caballería, 1925: Este cabo del Escuadrón de Caballería, en orden de parada, muestra sus distintivos en color rojo en el brazo. Puede observarse que el arma va enganchada al cuello mediante un correaje, para evitar su pérdida, y tiene el sable al hombro para presentar revista. Estas unidades destacaron principalmente en su uso como fuerzas disuasorias e incluso represoras tanto en escoltas como en disoluciones de manifestaciones y algaradas.
 
 

  -Guardia de Seguridad, 1925: El uniforme es el mismo que el del ciclista anteriormente reseñado, pero en lugar de gorra de plato, porta un casco sobre la cabeza. El ceñidor es de color blanco, y las cartucheras de arma, munición y sable, de color negro. Se cubre y se protege del frío con un capote que le protege desde los hombros, y que abre para poder alcanzar las armas en caso de necesidad.
                 

 
-Capitán del Cuerpo de Seguridad, 1926: Este capitán porta un elegante uniforme de cuello cerrado, con cuellos, puños y franja en la gorra de plato de color rojo, con los galones de grado en gorra y puños. Obsérvese que las estrellas son de cinco puntas, mientras que en la actualidad las estrellas de oficial son de seis puntas, y las de los suboficiales de cinco. Este cambio se introdujo con la llegada de la dictadura del General Franco.
 

 
-Coronel Inspector del Cuerpo de Seguridad, 1926: Al igual que en el caso del capitán de la imagen anterior, este coronel lleva el uniforme de gala, con condecoraciones sobre el pecho. El distintivo del rango se sigue portando en gorra y puños, pero al ser ya un mando superior, el coronel de la imagen porta un bastón de mando, similar al que se expone en la vitrina.
 

 
-Guardia del Cuerpo de Seguridad 1930: El agente de esta lámina porta sobre su brazo izquierdo un distintivo denominado Galón de Méritos, como recompensa a un servicio o a una acción destacada. Puede observarse que por encima de las botas lleva unas polainas para ceñir los pantalones, y que de ese modo no puedan enganchársele con posibles obstáculos en el suelo cuando esté corriendo.
 

 
-Guardia de primera del Cuerpo de Seguridad, 1930: Como en el caso anterior, este agente de primera, en orden de revista, ha cambiado el modelo de casco, que ha variado con respecto al del modelo de la uniformidad de 1920, a una prenda más ligera y cómoda de llevar, más ajustada al de un uniforme colonial.

 
 
-Guardia de Seguridad, caballería, 1930: Montado a caballo, este veterano agente del Escuadrón de Caballería del Cuerpo de Seguridad se cubre con un capote de doble cuello, de color azul oscuro y con funda interior de color rojo, el tradicional de puños y cuello del uniforme policial. Puede observarse la manta que se encuentra sobre el caballo, prenda para los inviernos especialmente fríos.
 

 
-Guardia de Seguridad, 1930: Como en anteriores imágenes, este agente viste el uniforme de invierno del Cuerpo de Seguridad, pero introduce un nuevo elemento: en sus manos porta una defensa, que se añade a las clásicas pistola y sable. El uso de la defensa como arma para la disolución de motines fue introducida por el General Mola, que creó la denominada "Sección de Gimnasia", especializada en desórdenes públicos.
 

 
-Corneta del Cuerpo de Seguridad, 1930: Anteriormente a la invención de las comunicaciones, como radios, las órdenes en las formaciones se hacían mediante silbatos y cornetas, en especial porque en el fragor de combates y la confusión, la voz apenas puede ser oída. Así, mientras que de servicio los agentes hacían uso de silbatos, en orden cerrado y formaciones, como en el caso del corneta que nos muestra la imagen, se hacía uso de cornetas y tambores para transmitir las órdenes a los subordinados.
 
 
 

Los Cuerpos de seguridad y vigilancia


LOS CUERPOS DE VIGILANCIA Y SEGURIDAD
 
            La disolución de la Policía General del Reino abriría rápidamente paso a la aparición de la Guardia Civil como fuerza del orden centralizada y con poder en todo el territorio nacional. La policía gubernativa quedó reducida a las llamadas "Compañías de Seguridad", que cubrían circunscripciones concretas, a nivel provincial.  Una de las consecuencias de "La Gloriosa" sería la reestructuración y nueva denominación de Cuerpo de Orden Público, quedando al mando del Gobernador Civil de cada provincia, y recuperando el nombre de Comisaría para los edificios dedicados al mantenimiento del orden.
 
 
 
            Tras el intento de revuelta de 1848, se crearía en Madrid la Jefatura Superior de Policía, que seguiría con una nueva evolución al crearse el Cuerpo de Investigación, con el fin de enfrentarse con la gran cantidad de revueltas, conflictos sociales  y violencia callejera que aumentaban conforme los distintos gobiernos eran instaurados y destituidos. Los primeros libros de formación verían la luz entre 1875 y 1890, pero entre ellos se produciría un punto de inflexión en la historia policial, la Reforma de 1877.
 
            El 6 de noviembre de 1877, mediante un Real Decreto, verían la luz dos cuerpos policiales que establecerían la tradicional división militar y civil que caracterizaría a la policía gubernativa española. Así, el Cuerpo de Vigilancia, civil y no uniformado, se encargaría de las cuestiones investigativas, así como de los registros en libros de los movimientos de población, mientras que el Cuerpo de Seguridad, militar y uniformado, se encargaría de las labores de seguridad ciudadana y orden público. A través de la Cartilla del Agente de Vigilancia se establecieron los protocolos de denuncia, formación y procedimientos que regirían la labor policial.
 
 
 
            El 23 de marzo de 1905, mediante un Real Decreto, se creó una nueva división en tres ramas policiales. A los ya existentes Cuerpos de Seguridad y Vigilancia, se crearía una nueva rama, la de Servicios Especiales, encargada de luchar contra el creciente terrorismo político, en especial anarquista. El Real Decreto establecía asimismo la necesidad de la creación de una escuela de policía, a fin de formar de forma homogénea a los agentes, que vería la luz en 1907, situándose en Madrid y especializándose en técnicas de investigación para el Cuerpo de Vigilancia. El 27 de febrero de 1908, mediante una ley, se estableció por primera vez un criterio de oposiciones para unirse a las fuerzas policiales españolas.
 
            Todo ello traería grandes éxitos y detenciones, las que a su vez generarían una mayor inversión y por lo tanto una mayor especialización de la entidad policial, viendo la luz las Brigadas de Investigación Criminal en abril de 1913, el Gabinete de Investigación en 1922, la Sección de Orden Público en 1923, el Parque móvil en 1924, etc.
 
 
 

 

 

           
            El nombramiento el 12 de enero de 1930 del General Mola como Director General de Seguridad supuso un nuevo impulso del modelo policial español, siendo su primera medida la creación de un Reglamento Orgánico de la Policía Gubernativa, que sería aprobado el 19 de noviembre. En él se incluían los derechos, deberes y funciones de los miembros de los Cuerpos de Vigilancia, Seguridad y Servicios Especiales. La importancia de este reglamento y su objetividad serían tales que sobreviviría tanto a la República como a la Dictadura Franquista, dos estados antagónicos, manteniéndose en vigor hasta el 17 de julio de 1975.
 
            Otra de las medidas del nuevo Director General de Seguridad sería la creación de una unidad especializada en la disolución de disturbios, equipándoles al efecto. Así, la "Sección de Gimnasia", integrada por 25 agentes entrenados en el empleo de armas blancas y el combate cuerpo a cuerpo, fue creada al efecto, procurándoseles adiestramiento especial en la represión de disturbios. Se dotó a esta unidad, además de con sable y pistola, con "fustas revestidas de cuero", llamadas Defensas. La aparición de este nuevo instrumento de disolución de manifestaciones suponía un importante avance, ya que anteriormente los policías disolvían las manifestaciones  con sus sables, golpeando con la parte plana de la hoja, con las heridas que ello significaba ante el más mínimo fallo. Esta Sección de Gimnasia sería el primer antecedente de las Unidades de Intervención Policial propiamente dichas.
 
 


 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

lunes, 9 de febrero de 2015

Los orígenes de la Policía


LOS ORÍGENES DE LA POLICÍA
 
            Hasta el reinado de los Reyes Católicos, no existía una fuerza unificada que tuviera la jurisdicción en todo el territorio nacional, ni siquiera en cada reino por separado. El orden se mantenía por fuerzas locales, tales como la Hermandad Vieja de Toledo, Talavera y Ciudad Real, que fue autorizada en 1300 a perseguir "golfines y bandoleros", así como por representantes de la Corona y alguaciles, mientras que las investigaciones más generales eran llevadas a cabo por la Santa Inquisición. Sin embargo, aunque la unificación de ambos reinos no fue ni mucho menos completa (Cristóbal Colón, por ejemplo, portó el estandarte de Castilla, no de Aragón), en un aspecto en el que si se estableció un criterio de unidad fue en el de la creación de una fuerza policial que tuviera jurisdicción absoluta en ambos reinos: la Santa Hermandad.
 
           

 
            LA SANTA HERMANDAD
 
            En 1476, en las Cortes de Madrigal, se dotó de jurisdicción en los dominios de los Reyes Católicos a la Santa Hermandad, dotándola de una administración central, llamada Diputación General, que tenía su sede en Toledo, y cuya gestión terminó a cargo de don Juan de Ortega y Alonso de Quintanilla. Se crearon fuerzas de a pie y de a caballo, puestas bajo el mando del Capitán General don Alfonso de Aragón, hermano del rey Fernando el Católico, dándole potestad sobre "todo el territorio del Reino y sus futuras conquistas", en previsión de las conquistas musulmanas en la Península Ibérica.
 
            La Santa Hermandad adoptaría como símbolo el Águila de San Juan, evangelista por el que Isabel la Católica sentía especial simpatía, y vio su auge y mayor trabajo con la toma de Granada en 1492, que supuso el aumento de la delincuencia al no tener sus habitantes musulmanes trabajo, dándose a la delincuencia para poder subsistir.
 
            El éxito de la Santa Hermandad, por desgracia, no evitó que se viera afectada por los problemas presupuestarios, y en 1498 fue suprimida la Diputación General, aunque se mantuvo el sistema de patrullas utilizado hasta la fecha, compuesto por grupos de tres hombres que realizaban rondas por las zonas asignadas. Durante el reinado de Felipe II se establecieron zonas asignadas de patrulla a controlar, así como los municipios a patrullar, creándose lo que sería el precedente de las primeras organizaciones periféricas de la policía gubernativa.
 
 
 
            LA REAL CÉDULA DE 1824
 
            Desde la Santa Hermandad, y pasados los tiempos del reinado de Felipe II, el papel de la labor policial fue cobrando fuerza en instituciones de carácter local, cobrando fuerza en las labores investigativas contra la Corona la Santa Inquisición, ya que se consideró que, dado que el rey era nombrado por la gracia de Dios, atacar al rey o a sus intereses era atacar a Dios. Los alguaciles o corchetes cobraron especial importancia en los núcleos de población, llamando al orden con la expresión "favor al rey", y otras instituciones, denominadas Milicias Concejiles y Milicias Nacionales pasaron a ocuparse del orden público.
          
            Tras la ocupación francesa y los conflictos sociales, diversas influencias y gobiernos de carácter liberal, apoyados por el ejército, trajeron nuevos vientos en la sociedad española, y tras el restablecimiento de la monarquía con Fernando VII en 1823, surgió la necesidad de crear nuevas instituciones que asentaran de nuevo a la Corona.
 
 
 
            Así, el 13 de enero de 1824, a través de una Real Cédula, se creaba la Policía General del Reino, estableciéndose tradicionalmente en esta fecha el inicio de la andadura de la policía gubernativa en España. La influencia borbónica quedó inmediatamente patente tanto en la organización como en la uniformidad de la nueva fuerza policial, con jurisdicción en todo el reino, bajo el mando de un Superintendente General y dependiente del Ministerio de Gracia y Justicia, siendo una institución de carácter civil y con espíritu urbano.
 
            Se creó además, con el fin de sustituir en labores investigativas a la Santa Inquisición, una "red de informadores del Rey", que se ocupaban de controlar e investigar las posibles revueltas o conspiraciones de carácter liberal que pudieran producirse. Se crearon en esta época, además, las llamadas Cartas de Seguridad, precedentes del actual DNI, que se renovaban una vez al año o cada vez que se cambiaba de domicilio.
 
            La supervivencia de la Policía General del Reino fue, desgraciadamente, tan breve como el resto de cuerpos que con el tiempo irían sustituyendo su función como policía gubernativa. Así, con el estallido de la I Guerra Carlista, la Policía General del Reino iniciaría en 1827 un proceso degenerativo que culminaría con su disolución en 1835, pasando a asumir sus competencias nuevamente las Milicias Concejiles y Nacionales y posteriormente un nuevo Cuerpo que se crearía en 1844: La Guardia Civil.
 
            Se expone aquí una reproducción tanto de la Real Cédula de 1824 como del Reglamento Provisional de Policía, de 1822.
 
 
 
 

Simbología Tradicional


SIMBOLOGÍA TRADICIONAL
 
            LA BANDERA NACIONAL Y EL ESCUDO DE ESPAÑA
 
            Es inevitable en una exposición referida a la historia de una institución que protege y sirve a España y a todos los españoles, el no hacer referencia a la bandera bajo la cual sirve. El origen de la actual bandera nacional data de la época de Carlos III, cuando la Real Persona ordenó establecer las bases de un concurso que se utilizara para crear una bandera para su marina que pudiera ser fácilmente distinguible en el fragor del combate. Así, a dicho concurso se presentaron diversos modelos (en el Museo Naval de Madrid se encuentran expuestas las otras versiones que pudieron haberse utilizado en lugar de la que finalmente fue seleccionada), siendo elegida la versión actual, que se convirtió en símbolo clásico de la soberanía nacional por su uso por el pueblo durante la Guerra de la Independencia contra los franceses, con la única variante del escudo, según los reinos y territorios que conformaran el país en cada momento.
 
 
 
            En la actualidad, la enseña nacional, regulada por el artículo 4 de la Constitución Española, incluye en su escudo, que fue añadido dos años después, mediante una ley, los emblemas de los 5 reinos tradicionales que han conformado el Reino de España, esto es, Castilla, León, Aragón, Navarra y Granada. De ellos, el emblema de Castilla se representa con un castillo amarillo sobre un color de fondo rojo, el color tradicional del mismo reino, mientras que el de León se representa por un león de color morado (originalmente rojo), e incluye en sus orígenes el Reino Asturleonés. Por su parte, el de Navarra tiene su origen en las cadenas que ataban a los esclavos de la guardia de Al Nasir que rompieron los guerreros navarros durante la Batalla de las Navas de Tolosa en 1212, siendo su anterior simbología un águila negra sobre fondo rojo. En otro orden, el Reino de Aragón utiliza una bandera pontifica como emblema, las famosas barras rojas y amarillas, mientras que en el vértice inferior el fruto de la Granada representa al reino de ese nombre.  Al escudo se le añade en el centro las tres flores de lis doradas sobre fondo azul que simbolizan la monarquía borbónica. Las columnas de Hércules, con la cinta Plus Ultra (que posteriormente se convirtieron en el símbolo del Dólar), a ambos lados del escudo, simbolizan la victoria que se logró al descubrir América, llegando más allá del mitológico fin del mundo que había en las famosas Columnas de Hércules (Así, el "Non Plus Ultra", esto es, No Más Allá, se convirtió en el "Plus Ultra", es decir, Más Allá), estando coronadas por dos coronas, una la monárquica (que también corona el escudo) y otra la imperial.
 
 
 
            EL ÁGUILA DE SAN JUAN
 
            Cuando los Reyes Católicos decidieron crear la Santa Hermandad, dando así origen a la primera policía con jurisdicción en ambos reinos, se adoptó como símbolo tradicional de dicha policía el Águila de San Juan, perteneciente a los propios Reyes. El águila proviene de la simbología cristiana del apóstol San Juan, con la aureola sobre su cabeza, a la que se superpone el escudo de armas de los reyes de Castilla y Aragón, y añadiendo el yugo (la Y por Isabel, que en castellano antiguo se escribe con Y), y las flechas (la F por Fernando), que posteriormente se convertiría en símbolo político tras el Régimen Franquista. En la actualidad, San Juan sigue siendo el protector simbólico de las policías municipales y locales en España, mientras que en el caso de la Guardia Civil es la Virgen del Pilar.
 
 

miércoles, 4 de febrero de 2015

Finalizada la Exposición sobre la Historia de la Policía Gubernativa

El pasado sábado 31 de enero de 2015 concluyó la exposición sobre la historia de la Policía Gubernativa que a lo largo de la segunda quincena del referido mes llevó a cabo la UEO en el Centro Cultural Buenavista, y que tuvo una calurosa acogida por parte tanto del público asistente como de las instituciones colaboradoras y participantes.

Abierta a lo largo de 15 días, la muestra acogió a casi 1800 personas durante todo el período de apertura, incluyendo una delegación de la Liga Naval de Castilla La Mancha, así como gran cantidad de miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, que pudieron disfrutar con sus familias de un viaje que les llevó desde la Santa Hermandad con los Reyes Católicos hasta el actual Cuerpo Nacional de Policía.


El evento, organizado por la UEO, de forma particular, y como iniciativa ciudadana, buscaba homenajear a todos aquellos miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad que a lo largo de los años han dedicado, de forma silenciosa y no siempre agradecida, su vida proteger las vidas, las libertades y los derechos de sus conciudadanos, y de forma más especial y particular, en reconocer el largo y dedicado servicio a la sociedad española del ya jubilado Inspector Jefe don Enrique Maqueda de León, ejemplo moral que encarna las virtudes que deben inspirar a todo buen defensor de la ley.



Entre otras instituciones que acogió, aparte de la propia Unidad de Estrategia y Operaciones y de la Liga Naval de Castilla La Mancha, asistieron como visitas representantes del Museo Naval de Madrid, de la ACLB, FELAN, la Reserva Voluntaria de las Fuerzas Armadas, personal del Archivo de las Cortes Generales, y visitantes venidos de toda la España, incluyendo las Vascongadas, Andalucía, Valencia o Extremadura, constituyéndose como un gran éxito de participación.

A lo largo del presente mes se irán incluyendo tanto el material fotográfico como todo el texto explicativo, agrupado por las diferentes épocas históricas abarcadas, así como una visita video guiada que permitirá a quienes no pudieron asistir a la exposición visionar la historia de su policía.

domingo, 11 de enero de 2015

Exposición sobre la historia de la Policía Gubernativa Española


Durante fechas próximas del mes de enero se va a llevar a cabo por parte de la Unidad de Estrategia y Operaciones una exposición sobre la historia de la policía dependiente del gobierno de la nación. Este viaje en concreto abarcará desde la fundación de la Santa Hermandad, con los Reyes Católicos, hasta el actual Cuerpo Nacional de Policía, pasando por la Real Cédula de 1824 y su Policía General del Reino, los Cuerpos de Vigilancia y Seguridad de 1877, los Guardias de Asalto de la República, la Policía Armada del Régimen Franquista o la Policía Nacional de principios de la democracia.

Las visitas, que podrán realizarse en horarios de mañanas y tardes (de lunes a sábado de 10 a 14 y de 16:30 a 20:30, y los domingos de 17 a 20:00) estarán atendidas por personal de la propia UEO, a fin de poder consultar el visitante cualquier inquietud que se le presente sobre la referida temática.

Entre el material que se expondrá, a parte de uniformes, maquetas y material bibliográfico diverso, se incluirán piezas tan antiguas y curiosas como el Bastón de Mando del Comisario General don Enrique Maqueda del Castillo, quien estuvo al cargo de la policía gubernativa con Alfonso XIII, con la Segunda República y los primeros años del Régimen Franquista, siendo alabado en todas sus épocas por sus subordinados, sus compañeros y sus superiores por su gran profesionalidad, lo que da una idea de la rectitud moral del referido personaje histórico.